Ya he hecho mención en varias ocasiones a lo largo de este blog a la dificultad que tenía acceder al círculo del porno hace unos años. Ahora, con la implantación de internet en la sociedad, es mucho más sencillo, pero entonces, aprovechándome de que aún no existía casi nada en la red hispana sobre porno (con un enfoque meramente comercial si, claro está, pero no divulgativo), utilicé las entrevistas para ir ampliando mi red de contactos. Estrategia, por cierto, que luego he visto utilizar a unos cuantos más.
A lo largo de estos años he tenido ocasión de entrevistar a grandes nombres del porno mundial. Desde siempre quise que mis entrevistas se diferenciasen, y para ello, además de documentarme adecuadamente, lo que intenté fue salir de las preguntas tópicas que tanto aburren a los artistas. Si conseguía conectar con ellos, las entrevistas serían mucho más jugosas, y para ello nada mejor que preguntar por cuestiones personales y temas “candentes”. Y es que muchos son los que se muerden la lengua, y están deseando que alguien les pregunte para poder despacharse a gusto…
Hay multitud de anécdotas que puedo recordar. Mi bautismo de fuego fue con Kristina Bella y recuerdo muy bien que estaba al borde de un ataque de nervios. La razón es simple. Que yo aún no estaba acostumbrado a tratar con actrices.
Kristina Bella era ya bastante conocida (había trabajado con Woodman, que para mí era Dios), pero es que además, su belleza era tan impactante que me intimidaba. Su novio de entonces, Toni Ross, hizo de intérprete, y ello le quitó bastante hierro al asunto, pero aún así yo estaba poco menos que histérico.
El tiempo curó este problemilla, y a decir verdad luego he tenido ocasión de entrevistar a muchísimas otras bellezas, incluso con más renombre, sin verme afectado por el nerviosismo. En realidad las actrices suelen mostrarse bastante accesibles en este tipo de circunstancias, y recuerdo que he llegado a conectar muy bien con algunas de ellas en el curso de estos cara a cara, como con Julia Taylor, Monica Sweetheart o Stormy.
De Stormy es de una de las que mejor recuerdo tengo porque me permitió descubrir a una mujer extraordinaria, que además de belleza reunía un talento y una simpatía fuera de lo común. Recuerdo que la entrevista tuvo lugar durante su presencia en el Festival de Barcelona de 2005, y que en días posteriores tuvo la deferencia de pasarse por mi stand en varias ocasiones, hacerse fotos con nosotros y sentarse un rato a compartir conversación.
Aunque, para qué engañarnos. El recuerdo más vivo que guardo de ella es de cuando le regalé una camiseta de Milkyway y le pedí que se la probase. Ni corta ni perezosa se quitó la prenda superior que vestía y dejó a la vista de todos aquel par de inmensas razones,que nos dejaron babeando a todos los presentes… Ver eso a medio metro de ti, creedme, impresiona.
Tampoco quiero dejar de lado un apartado como la polémica, que ha estado presente en muchas de ellas. Conrad Son se despachó a gusto contra Salvador Diago, y en la entrevista a Ramón Nomar, una de sus respuestas referente a Torbe hizo que éste cargara contra mí y siga torpedeándome incluso años después. Ya se sabe que lo más fácil es matar al mensajero.
Otra entrevista que recuerdo especialmente es la que le hice a Angela Peña, la ex-seductora del concurso de televisión “Confianza ciega” y posteriormente actriz “semi-porno”. Y la recuerdo por dos razones. Una, que esa chica me había encandilado desde el primer día que la ví en televisión. Recuerdo haber estado sentado en el sofá de casa junto a mi pareja de entonces y comentar en voz alta lo tremendamente irresistible que me parecía. Y ahora estaba ahí, frente a ella en la mesa de una cafetería, con sus ojos clavados en mi…wow.
Pero la segunda razón por la que recuerdo la entrevista es porque pocas veces he dado con una persona a la que le hubiesen hecho un lavado de cerebro tan profundo. Entrevistar a Angela Peña fue una experiencia cuando menos, curiosa, porque a los 15 minutos de hablar con ella parecía que tuviese ante mí a Ramiro Lapiedra con tetas…
Hay muchas entrevistas en internet con actores y actrices, pero en su mayor parte son realizadas via email. En mi opiníón, no hay nada que pueda sustituír el cara a cara con un artista, en primer lugar porque no disponen de tiempo para pensar sus respuestas y decir “lo adecuado”. Y en segundo porque puedes observar sus reacciones y sacar conclusiones acerca de si son cordiales realmente, de si están haciendo una pose o de cualquier otro aspecto de su personalidad.
Es especialmente halagador cuando un personaje ve que has hecho los deberes adecuadamente y te lo reconoce. La labor de documentación es muy importante, porque si se hace bien, el entrevistado llega incluso a sorprenderse del grado de conocimiento que tienes sobre su vida. Este fue el caso, por ejemplo de Rita Faltoyano, quien no salía de su asombro cuando en el curso de nuestra charla le pregunté por su relación sentimental. En realidad, más que preguntarle, le mencionaba el nombre de su actual pareja .No podía dar crédito.
“Pero…¿Tú como sabes eso? Jajaja ¡Pero si eso no lo sabe nadie!!”
“Soy periodista porno. ¿Que quieres que te diga? Soy realmente bueno en mi trabajo”
Aunque a decir verdad, si hay una entrevista que me ha marcado es la que realicé a Rocco Siffredi, y por múltiples razones. La más evidente es la relevancia del personaje. Cuando terminas una entrevista con alguien de esa talla, te preguntas “¿Y ahora, qué?” porque tienes casi la plena seguridad de que no volverás a verte las caras con una leyenda de su calibre. Pero también por las circunstancias en que transcurrió y los acontecimientos posteriores.
Era el FICEB 2005, y Rocco, como siempre que acude a la cita, atraía multitudes. Era significativo ver como la gente se daba de bofetadas casi literalmente por un autógrafo suyo. Su agenda era apretadísima, y tuve que echar mano de mis mejores contactos para conseguir la tan ansiada entrevista. Victor Diago me echó un cable mediando para la misma, y al cabo de unos minutos, rodeado de guardaespaldas que lo protegían de la multitud que se agolpaba en los alrededores del stand de IFG, se dirigió la sala de prensa.
Natalia Kim, que era la encargada de coordinar ese departamento, me advirtió que tan sólo disponía de 10-15 minutos para la misma, puesto que tenía que atender a infinidad de medios que habían hecho la misma solicitud. Yo sabía que ese tiempo era insuficiente para el tipo de entrevista que quería llevar a cabo, pero era mejor que nada, así que acepté puesto que no me quedaba otra.
No puedo negar que estaba algo nervioso antes de comenzar, porque el carisma de Rocco impone de verdad. Pero lo que en un principio debía ser una minientrevista de 15 minutos, se alargó por espacio de casi una hora, y el motivo no fue otro que sus propias respuestas.
Rocco ha trascendido ya del mundo del porno y frecuentemente tiene que atender a medios de comunicación generalistas que preguntan obviedades y tópicos sin fin. Cuando Rocco se sentó a hablar de porno, con alguien que sabe de porno, se sintió en su salsa. Y a partir de ahi todo fue rodado. Acabamos porque Natalia Kim estaba a punto de correrme a gorrazos, pero puedo aseguraros que Rocco hubiese continuado horas allí charlando.
Sin embargo, las sorpresas no acabaron ahí. Si ya me sorprendió la locuacidad de sus respuestas (algunas se extendieron incluso diez minutos o más), lo que me esperaba horas más tarde no hubiese podido ni soñarlo.
Era la jornada de clausura del Festival y por tanto, la cena de Gala. En los momentos previos a que hagan pasar al gran salón a los invitados, hay una pequeña recepción donde se les invita a cava.
Hacia allá me dirigía yo con Rebeca Linares de mi brazo, cuando de repente la propia Rebeca me dijo con tono de sorpresa infinita:
“Oye! Ahí, a la izquierda…que Rocco te está mirando!!”
Hacia allá que giré la vista y efectivamente así era. El que pocas horas atrás había sido el protagonista de mi entrevista me invitaba a acercarme a su grupo. Yo no salía de mi asombro, y en cuestión de segundos traté de recomponerme de la impresión y aparentar cierto empaque. Aunque, entre nosotros:estaba cagadito.
Rocco me presentó a su mujer, Rosa Caracciolo, y a otras dos personas que creo recordar eran sus padres. Aunque no me pregunteis si los de él o los de ella. Estaba en shock. Yo les presenté a Rebeca y apenas acerté a balbucear unas palabras en inglés acerca de la entrevista. ¿De qué diablos iba yo a hablar con Rocco?
Sin embargo mi admiración hacia el personaje no había alcanzado aún su techo. Cuando un par de semanas después Rebeca y yo paseabamos por la Venus de Berlín, Rocco nos vió desde lejos. ¿Creeis que miró a otro lado? ¿Creeis que levantó la mano desde lejos para saludar?
No.
Rocco recorrió una veintena de metros. Vino hacia nosotros y nos saludó dándonos la mano con una sonrisa.
Aquello fue la demostración palpable de que la humildad y la sencillez engrandecen aún más a los que ya son grandes.
Estos son algunos de los recuerdos que tengo de mi faceta de entrevistador. A decir verdad, espero tener la ocasión de seguir coleccionando entrevistas para mi curriculum, y que estos nuevos personajes me aporten experiencias que pueda contar aquí en un futuro.
Cuando pienso en entrevistas que me quedan por hacer no hay tantos personajes que reclamen mi atención. Aunque reconozco que tengo dos asignaturas pendientes, José María Ponce y Nacho Vidal y ambos lo son por el mismo motivo: han respondido ya a tantas entrevistas a lo largo de su carrera que es todo un reto para mí el enfrentarme a ellos y que no piensen “otra más”.
Entrevistas imposibles no creo que haya, simplemente personajes cuyo acceso es más o menos fácil. Berth Milton, el mandamás de Private, es quizás uno de los más complicados, y en cuanto a quienes me impactaría entrevistar…lo he pensado muchas veces y lo tengo muy claro.
¿Jenna Jameson? Me atrevo a decir que no. ¿Ron Jeremy? tampoco. Ni Silvia Saint ni Tera Patrick

Christy Canyon, mi entrevista soñada
Si hay un personaje legendario que me pondría la carne de gallina entrevistar es, como no, la protagonista de mis súeños húmedos adolescentes: Christy Canyon. Esta sí que me aceleraría el corazón.
Y para terminar con este maratoniano post de hoy, me quedo con una de las frases que resumen a la perfección la realidad de este mundillo. Probablemente la que condensa la mayor verdad de todas las que han dicho mis entrevistados en el curso de estos cinco años. ¿Su autor? Max Cortés
“En el porno, tienes enemigos sólo por existir”
Amén.






