El porno y los medios
Aunque a muchos se les llena la boca diciendo eso de que vivimos en “la sociedad de la información” yo opino todo lo contrario. Más bien creo que vivimos en una sociedad de la “desinformación” o dicho de otro modo, de la información sesgada o manipulada.
El porno y los medios de comunicación nunca han hecho muy buenas migas. Hablar de porno abiertamente y sin buscar el escándalo o el morbo supone para los medios reconocer tácitamente que es un producto que gran parte de nuestra sociedad consume, y eso no es algo para lo que aún estemos preparados, según parece.
Cuando el porno se toca en televisión o en los periódicos o en cualquier medio generalista suele ser para abordar noticias poco relevantes, falsedades o topicazos. Que si mueve tantos millones, que si Nacho Vidal es el sucesor de Rocco Siffredi, que si una actriz cobra nosecuantos mil euros por escena etc, etc.
Ultimamente la prensa rosa ha encontrado aquí un buen filón, puesto que, desgraciadamente, el porno sigue relacionándose con el escándalo o con algo sucio o bajo. Y de esto justamente es de lo que vive este tipo de periodismo.

Parece lógico que los medios especializados
sean escrupulosos en el tratamiento de la información
Pero si todo esto resulta más o menos comprensible en medios como estos, quizá deberíamos esperar que los medios especializados contrarrestaran esa actitud con un tratamiento veraz de la información. Revistas, eruditos y medios online deberían ser la mejor fuente para que el aficionado estuviese al tanto de lo que ocurre en este submundo tan particular. La realidad, sin embargo, nos demuestra que no es asi.
Y es aquí donde me toca entonar el mea culpa. Por creer que la gente siempre quiere saber la verdad y por no valorar lo que de verdad el aficionado al porno demanda. Entretenimiento, no información.
La “verdad verdadera” es que al lector le importa poco la realidad, y a los encargados de transmitirla, menos aún. Y por supuesto, a los protagonistas del cotarro, esto les viene de perlas.
Recientemente recibí una comunicación en la que un conocido actor español me “avisaba” de que si no quitaba determinada noticia publicada recientemente en Milkyway Channel, me enfrentaría a hordas de abogados que irían contra mi, y que en el futuro me abstuviera siquiera de mencionar su nombre.

Lo siento, pero no estoy “autorizado” a nombrar al último que ha amenazado con demandarme. Os tocará adivinar quien es…
Desde luego, el trasfondo de dicho mail era mucho más cercano a la amenaza que al ruego, y es que a demasiadas personas de este mundillo cuyo ego y prepotencia les rebosa por los poros, se les ha olvidado el mágico efecto de las palabras “Por Favor” y “Gracias“.
No es la primera vez que esto me ocurre. Por que los protagonistas del mundo porno no quieren medios informativos, sino panfletos. No quieren más que los medios sean meros transmisores de “su” verdad y de “sus” intereses. Y desafortunadamente, como en ocasiones lo consiguen, es cuando se crea la citada desinformación.
Un ejemplo bien evidente de esto es la actriz Milena, que se autoproclama como “la actriz número uno de Argentina“. Hace tiempo se puso en contacto conmigo y trató de utilizar mi web como altavoz para su farfullera campaña publicitaria, que incluye un currículum inflado y absolutamente irreal donde la palma se la llevan sus nueve premios como mejor actriz latina en los Erotic Games.
No me costó más que unos minutos desmontar semejante disparate, llegando mi asombro a alcanzar insospechados límites cuando ni siquiera pude constatar una sola referencia gráfica o de texto de tal evento. En otras palabras, o hay que despedir por incompetente al responsable de promocionar dichos premios o directamente es que no existen.

Milena encarna a la perfección ese dicho que reza “El mejor negocio del mundo es comprar a un argentino por lo que vale y venderlo por lo que dice que vale”
Así que en vista de tan burdo intento de manipulación, preferí ignorar a la dama en cuestión para no hacer creer al público español que ese era el referente del porno en Argentina, lo cual hubiese sido, a todas luces, desinformar.
Según he tenido constancia,Milena ha seguido intentando la misma maniobra en otros medios españoles, tristemente, con algún éxito, y con ello queda evidenciado que quienes informan sobre lo que ocurre en el mundillo porno demuestran poco rigor o nulo interés por conocer la realidad. Les basta con que se les alimente de contenidos con los que rellenar las hojas de su revista o actualizar su web.
Los intentos de manipulación son de todos los colores. Hay quien trata de utilizarlos dando noticias falsas para salvar la cara en determinada situación (vease el caso de Dolce, que justificaba su retirada por una supuesta boda, cuando en foros se habla abiertamente de que se dedica full-time al mucho más lucrativo oficio de la prostitución), o sencillamente, quienes sólo tratan con medios “amigos”.

Otra tentación recurrente es tratar de colar en los medios
historietas de vodevil, como la retirada “por amor” de Dolce.
Y por supuesto, de opinar ni hablamos. Puedes buscar en revistas y medios online cuanto gustes, que si pretendes que quienes los manejan se mojen y reflejen abiertamente su postura tomando partido por unos u otros o emitan críticas a determinades actitudes, te dejarás las pestañas sin resultado alguno.
Hasta cierto punto es lógico todo esto. Ni quienes trabajan en esto suelen ser periodistas, ni este es un negocio en el que la verdad sea un valor. Lo que prima es el entretenimiento, la carne fresca, la fantasía permanente. Para tener acceso a los protagonistas hay que tratarlos con benevolencia, y ello conlleva que una vez que estos nos han ayudado proporcionándonos noticias o contenidos, resulta harto complicado publicar cualquier información que no sea de su agrado.
Lo malo es que esta filosofía del “yo te rasco y tu me rascas”, tiene un sospechoso tufo al comportamiento que vemos en nuestros políticos, siempre hipotecados en devolver los favores a quienes les ayudaron a subir. Y estos tipos no son, precisamente, la profesión que más admiro del mundo…

Xuancar das en el clavo pero no es nada que no pase fuera del sector del porno.
Los medios de comunicación convencionales, no son más que plataformas pagadas por los políticos para adoctrinar a las masas.
La información veraz e independiente ni vende ni interesa.
Es mejor y más rentable elegir un bando y manipular información para favorecerle.
Porque tu bando luego te premiará con licencias, subvenciones y publicidad institucional muy bien pagada en tu medio.
Uno por otro y a cargo del hereraio público.
Los periodistas hoy en día, casi todos, son viles mercenarios al servicio de quien les paga, simples mecanógrafos que ponen su nombre en publicidad disfrazada de noticia con el fin de aleccionar a la muchedumbre e influir en su sentido político, buscando un voto para un bando concreto, para que una vez llegue al poder ese político, premie con creces al medio que le ha aupado al poder engañando a la plebe.
Es que, simplemente es más rentable. La gente no quiere escuchar la verdad, quiere que le digan lo que quiere oir, sin más.
Portadas de periódicos deportivos vendidas a la ciudad de turno, diarios regionales controlados por el jerifalte local, diarios locales manejados por el caciquismo provinciano imperante, diarios nacionales que buscan influir en el sentido de la gente, programas de TV y radio amañados hasta tal punto que producen vergüenza ajena en cualquiera que reniegue de los prejuicios…
pero que en la gente media, que no acostumbra mucho a ejercitar la labor de pensar por sí misma, calan sobremanera y acaban adoctrinándola en un sentido.
Respecto al porno es tan sencillo como que cada uno cuenta su verdad y que tú seas de los pocos independientes es algo que no valora nadie salvo los “cuatro” que nos gusta y entendemos del sector, porque la mayoría preferirá leer un artículo polémico, lleno de fotos de tías en pelotas y donde sobre todo cuenten algo que le guste escuchar.
La información real y veraz no es rentable, por eso no la encontrarás ni la hay.
Lo que es rentable es la publicidad o manipulación disfrazada de noticia, la que tiene un reverso envenenado que el lector tragará al darla por buena y dada su incapacidad de poner en tela de juicio todo lo que lee.
Saludos y a resistir
Lector dijo esto en Mayo 14, 2009 a 5:25 pm
Coincido contigo. Sin embargo, el motivo de este artículo ha sido reflexionar sobre dos cuestiones. Una si no deberían los medios especializados tratar la información de un modo más veraz como “autodefensa” ante la manipulación del tema del porno que hacen los medios generalistas (que siempre lo muestran en su vertiente de negocio millonario o en la parcela más escabrosa), y la otra, si pretender hacerlo, visto el poco interés que suscita en las personas a las que va dirigida dicha información, es una torpeza al ignorar una ley fundamental como la de la oferta y la demanda.
Desde luego, yo tengo mi forma de ver las cosas, pero lo que no puedo es imponerla, y si la gente prefiere vivir en una fantasía y creer que todo esto es color de rosa, ¿Debemos sacarles de esa ilusión? ¿O darle lo que demanda?
Son cuestiones que vengo planteandome hace un tiempo y que he querido dejar aquí plasmadas. Porque a fin de cuentas, a ninguno nos van a dar una medalla por esto, y todos los meses hay que comer y pagar facturas.
Xuancar dijo esto en Mayo 14, 2009 a 6:27 pm
Qué adecuado que hables de “el porno y los medios” cuando, según parece (no lo he visto personalmente) mi compañero de facultad Álvaro Armada estuvo este finde en “La noria” pidiendo matrimonio a Sonia Monroy…
Javi dijo esto en Mayo 18, 2009 a 9:01 am
Eh.. confirmado, está en youtube. http://www.youtube.com/watch?v=hE1ohZj3GmU
Javi dijo esto en Mayo 19, 2009 a 7:58 pm
Aunque sea con retraso, quería comentar que resulta curioso como cuando se critica el poco rigor que tienen los medios informativos en cuanto al tratamiento que dan al cine porno, apareciera en El País un reportaje (http://www.elpais.com/articulo/cultura/Memoria/reina/porno/elpepucul/20090509elpepucul_1/Tes) sobre Sophie Evans, que si bien no es la panacea, sí que es uno de los mejores ejemplos de como cuando les da la gana se puede esribir algo decente sin necesidad de recurrir al morbo barato.
Y como simple apunte de mi memoria personal, casi que se me caen las lágrimas al recordar como un programa tan “serio” como Días de Cine tenía a bien hacer todos los años un reportaje sobre las películas que se proyectaban en el FICEB. Un tratamiento igual al de cualquier otro festival cinematográfico celebrado en nuestro terruño. Eran sólo 15 minutos al año, pero es que ver como Antonio Gasset se dedicaba a hablar de CINE porno era algo impagable.
Ray dijo esto en Mayo 23, 2009 a 6:25 pm